JJ Torres usó a compradores de lotes para darle legalidad a sus recursos: Fiscalía

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Contacto Noticias conoció en exclusiva el escrito de acusación que la Fiscalía radicó en contra del Alcalde de Yopal Jhon Jairo Torres Torres y su esposa Dora Emilce López Vega por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, el cual va a ser analizado hoy en la audiencia de formulación de acusación en un Juzgado del Complejo Judicial de Paloquemao.

Para la Fiscalía Torres Torres ideó todo un plan para darle apariencia de legalidad a sus recursos a costa de los necesitados compradores de lotes en La Bendición y de su entramado de empresas de papel con lo que terminó burlándose de la administración pública y de justicia. (Ver foto 1).

La Fiscalía 13, antes 7, indica que la investigación tuvo su origen en las pesquisas que un subintendente hizo en internet ante la denuncia de una fuente humana  que manifestó que en Yopal Jhon Jairo Torres Torres, una persona que hasta 2011 solo celebraba en ocasiones contratos de menor cuantía para la instalación de postes y redes eléctricas ahora construía la Ciudadela La Bendición y además era propietario del Hotel con el mismo nombre y tenía un gran poderío económico sin que se soportara esto en actividades lícitas. Esa fuente dijo que era apodado como “Jhon Calzones” y también conocido como “el Pablo Escobar de los Llanos”. (Ver foto 2).

Es ahí que interviene la Fiscalía General a través de la Fiscalía Delegada 7 ahora 13 de la Dirección Nacional Antinarcóticos y Lavado de Activos para determinar si esa información era cierta o falsa.

Del enriquecimiento ilícito

En lo que tiene que ver con enriquecimiento ilícito de particulares la Fiscalía establece entre otras cosas que Torres Torres constituyó en enero de 2014 la empresa Ciudadela La Bendición Jhon Jairo Torres Torres con un capital autorizado de $500 millones, para desarrollar un proyecto urbanístico en predios afectados con medidas de embargo y suspensión del poder dispositivo decretadas por la Fiscalía 16 de la Dirección Nacional de Extinción del Derecho del Dominio y en el que él mismo reconoció saber las condiciones en que lo adquirió a Jairo Enrique Pérez Barreto. En su momento pagó 4 mil millones de pesos por el predio.

Pérez Barreto a su vez le compró el terreno a su hermano Néstor Leonardo Pérez Barreto, quien es acusado de ser testaferro de Germán González, alias “coletas” extraditado a España en 2010 por narcotráfico.

En desarrollo de la urbanización Torres Torres recibió de los compradores de lotes ingresos por cuota inicial y pagos mensuales desde 2014 hasta los primeros meses de 2016.

La Fiscalía expresa que “las obras de urbanismo de los predios en La Bendición tuvieron un costo de 36.260 millones de pesos. Para ello utilizó la empresa Alquiservicios Jhon Jairo Torres Torres, que ejecutó contratos de obra en redes de acueducto, alcantarillado, gas, una planta de agua, suministro de maquinaria pesada y arrendamientos de uso particular”.

Igualmente constituyó otras empresas como Comercializadora Internacional Dora SAS e Inversiones TL Colombia SAS CI SP a nombre de sus hijos para que figuraran como proveedores de la empresa inicial, Ciudadela La Bendición. Con todas estas figuras jurídicas se estableció que se llevaba una doble contabilidad.

En el escrito de acusación se expresa que “Torres Torres entre los años 2012 y 2015 incrementó su patrimonio desmesuradamente sin contar con una actividad legal lícita”. La Fiscalía también realizó el inventario de bienes a su nombre. (Ver Foto 3).

Según reporte de la Unidad de Información y Análisis Financiero, UIAF, los movimientos contables en efectivo reportados en las cuentas bancarias de Torres Torres contra los movimientos débito entre 2008 y 2015 evidencian que en el año 2012 se “presentaron los mayores movimientos de retiro en efectivo de sus cuentas sin que coincida el valor de los ingresos que en efectivo tienen reportados, por lo que no se tiene noticia de cuál fue el origen de esos recursos”. (Ver Foto 4).

Como resumen la Fiscalía afirma que “ante la ausencia de una justificación lícita de los recursos, se entiende su procedencia ilícita dado que el señor Torres Torres no tiene apalancamiento lícito que se repute como el origen de los recursos que determinaron la constitución de las empresas, las obras realizadas en la ciudadela así como adquisición de todos y cada uno de los bienes señalados, aunado al hecho de la procedencia ilícita de los recursos percibidos por la empresa Ciudadela La Bendición y que se entiende son el producto del delito de urbanización ilegal”.

Frente a la acusación contra la esposa de Torres Tores la Fiscalía expresó que de las actividades económicas realizadas en su establecimiento comercial Caricias Íntimas no se evidencia el origen de los recursos con los cuales a partir del año 2012 y hasta 2015 creó empresas e hizo inversiones y préstamos en y a la empresa denominada Hotel Campestre La Bendición y además adquirió bienes inmuebles y muebles que fungen como de su propiedad. (Ver Foto 5).

Como consecuencia de ello y ante la ausencia de una actividad lícita que le generara los recursos para ello, se establece la configuración del delito de enriquecimiento ilícito de particulares, dado que existe un incremento patrimonial que no encuentra justificación en actividad lícita alguna.

Del lavado de activos

La adquisición de los terrenos identificados con matrículas inmobiliarias 470-7207, 470-101187 y 470-15433 por parte de Jhon Jairo Torres a Jairo Enrique Pérez Barreto en enero de 2014 por 4 mil millones de pesos y de los cuales sabía que estaban afectados por una medida cautelar por parte de la Fiscalía 16 de la Dirección Nacional para la Extinción del Derecho de Dominio que impedía su enajenación; la constitución de las empresas Ciudadela La Bendición, Alquiservicios, Comercializadora Dora SAS e Inversiones TL Colombia SAS y todas las actividades que Jhon Jairo Torres Torres realizó, solo tendieron a dar apariencia de legalidad a los bienes (terrenos) a alejarlos cada vez más de la primigenia ilicitud que tienen o recaen sobre ellos al ser de propiedad de un reconocido narcotraficante condenado por autoridades extranjeras, pero además porque creo una empresa y sometió a las personas necesitadas de una vivienda a su voluntad, en la medida en que él era el único que ofrecía semejantes facilidades para la compra de la promesa que vendía…”

La Fiscalía expresa que “todo el desgreño en cuanto hace a la actividad de las empresas mencionadas y a la forma como se manejan los recursos, puede reconocerse como aquella tipología de las empresas de papel que se conforman para mostrar una apariencia, para ejecutar actividades que si bien es cierto podría considerarse que la mayoría de la colectividad de la ciudad de Yopal resulta beneficiada, lo cierto es que sólo son una burla para la administración de justicia, para la administración pública y las autoridades en general, incluso para esos los mismos habitantes de la ciudadela al ser utilizados por Jhon Jairo Torres Torres, quien ideó el plan de dar apariencia de legalidad a todos los recursos señalados y realizar todas esas actividades con tal fin.

La Fiscalía revela que “Valiéndose del hecho de que los dineros pagados por los compradores se consideraban como de procedencia lícita (…) Jhon Jairo Torres Torres pretendió esconder u ocultar la procedencia ilícita de esos terrenos en los cuales se construía por parte de sus compradores las viviendas que tanto anhelaban, en la medida en que aparentemente se daba una nueva tradición que cada día lo que hacía era alejar la verdadera titularidad de esos terrenos y sobre todo su origen cuestionado en cabeza del señor Germán Gonzalo Sánchez Rey conocido como alias Coletas y de quien se reputa es testaferro el señor Jairo Enrique Pérez Barreto”.

El ente acusador expresa que “Con la constitución de la empresa Ciudadela La Bendición Jhon Jairo Torres Torres SAS, Torres Torres buscaba también justificar la procedencia de los recursos con los que sufragó el valor de las obras e insumos requeridos para el urbanismo de estos terrenos, pues Torres Torres siempre afirmó en medios públicos que los mismos recursos recibidos por parte de los compradores eran los que utilizaría para la financiación del proyecto y la financiación de las obras de ese proyecto, sin que ello sea posible dado que la mayor parte de los activos de la empresa Ciudadela La Bendición Jhon Jairo Torres Torres SAS estaban representados en las deudas a futuro, es decir un capital con el cual aún no se contaba”.

La Fiscalía agrega que “los dineros recibidos por concepto de pago de los compradores, (de los lotes) no llegaron a alcanzar los montos suficientes para sufragar el valor estimado de la obra de urbanismo que asciende a 36.260 millones de pesos; (…) se destinaba a pagar por ejemplo cuentas personales de Torres Torres y López Vega, o los negocios que el mismo Torres hacía con Hernando Villalba por la compra de un terreno adyacente a la ciudadela y donde Torres pretendía desarrollar la segunda etapa de La Bendición y por lo cual pagó la suma de $2 mil millones de pesos. (Ver foto 6)

Y manifiesta que “si bien es cierto parte de esas sumas pagadas por los compradores se pudieron haber invertido en el proyecto, lo que no es cuestionable, es que desde el primer hasta el último centavo recibido por este concepto, por sí mismo es un incremento patrimonial derivado del delito de urbanización ilegal que Torre Torres aceptó determinando así la estructuración del delito de enriquecimiento ilícito de particulares y que se dio a favor de la empresa Ciudadela La Bendición Jhon Jairo Torres Torres dado que esta persona disponía de estos dinero como si fuesen de su propiedad mostrando la ausencia de administración en la ciudadela La Bendición”.

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