NI EL ENFERMO QUIERE NI HAY QUE DARLE

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Me expreso como habitante más de esta ciudad. Creo que soy de los pocos  que aceptó de buena gana,  el resultado de las elecciones para Alcalde de Yopal. A pesar de  advertir sus problemas legales, me dije: “es la voluntad popular y debe respetarse”. Fue de las cosas más importantes que aprendí en la Universidad, aunque para hacerlo no es necesario ir a ella. “Ya deberíamos  estar acostumbrados en Casanare a que mientras se gastan  los presupuestos,  los gobernantes se la pasan  defendiéndose”.  Es lo que pienso. “Así lo hicieron casi  todos los anteriores”.  ¿Por qué lo discriminan?,  ¿Por qué  tiene que ser la excepción a la regla  de más de una década? , les pregunto. “Además la percepción ciudadana es que la administración saliente, quedó en un punto bajo”. Muy difícil  superar esa imagen negativa, Lo afirmo. Con todo lo de valor del  municipio concesionado, casi que no existen motivos para escándalos,  lo sostengo. Además es un empresario, es la  hora de ellos,  como en otras ciudades, lo planteo. Si ha hecho su fortuna vendiendo cucos, eso no logra cualquiera. O sino demuéstrenme lo contrario. Como hombre de negocios,   tiene la experiencia para comprender que  sumados los votos de los  otros candidatos,  los suyos no fueron la mitad más uno de la votación total, lo sustento.  Rodearse adecuadamente es lo que hace un buen gerente, lo planteo. Además tiene un  peculiar estilo personal que a otros agrada. Hay que ser tolerantes me sostengo.

La lista de enemigos,  “de los que no dejan trabajar”  incluye políticos y ex políticos, concejales opositores, los que no votaron por él y periodistas. Lo que pienso es lo siguiente: su mayor adversario  es él mismo y ese peculiar estilo personal    de mando. La decepción empieza a apoderarse de la ciudad. Más pronto de lo que creía Yopal,  va cayendo en un vacío de ingobernabilidad.  Es que en Locombia: “papaya servida,  papaya engullida” y “patilla ofrecida,  patilla compartida” ,  no se las puede comer uno solo. Está aceptablemente rodeado, pero la desconfianza en los Secretarios es fatal.  Como explicar la centralización de las licencias urbanísticas,  cuando se está impedido  éticamente para el tema. O el pulso del incremento en las tarifas del transporte urbano,  cuando el Secretario respectivo ya lo había estudiado y a los empresarios les propuso inicialmente,  más de lo  solicitado.  Y qué decir del manejo de la  gerencia de la CEIBA y otros cargos. Un mal chiste que circula en la ciudad es el de un amigo que le dice a otro : Imagínate que me ofrecieron un alto cargo en la Alcaldía y el otro le responde . ¿Por cuantas horas?.  O el manejo del  Plan de Desarrollo, “un pasito pa´ delante y otro para atrás” como en la canción. O los descalificativos para  quienes ejercen el control político. ¿ Se está anticipando a la improbación del plan de desarrollo?.  O el monto y forma de la contratación a la fecha, que a ese ritmo requeriría de más de dos billones de pesos si culmina su mandato. O las relaciones con los periodistas que en ejercicio de la libertad de prensa  constitucional y legalmente protegida expresan sus opiniones gústenos o no. De no ser por ellos no sabríamos lo que sucede en Casanare.  He leído también el encabezado religioso de las comunicaciones oficiales de allí, algo tácitamente prohibido en un estado laico como Colombia  donde existe más de una religión. El hábito no hace al monje, yo no olvido los pastores estafadores y polígamos, ni los curas y arzobispos pedófilo. ¡¡Por  Jehová !!.

¡¡ Por Dios ¡! Al paso que vamos si prontamente no se corrige ese estilo autocrático de administración esta será la maldición para Yopal.     

MIGUEL A. PEREZ FIGUEREDO

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