Home » Noticias » Con cámaras ocultas monitorean especies en la Orinoquia.
Medio Ambiente Noticias

Con cámaras ocultas monitorean especies en la Orinoquia.

En el Piedemonte de Casanare fueron registradas 33 especies de mamíferos.

La estrategia adelantada por el Instituto Humboldt y la empresa Ecopetrol en la Orinoquia y el Magdalena Medio, donde se han instalado una red de 600 cámaras trampa en ecosistemas estratégicos, han permitido obtener más de 20 mil registros de aves, mamíferos y reptiles.

En total 228 especies de fauna, de las cuales 171 corresponden a aves, 52 a mamíferos y 5 a reptiles, quedaron registradas en la red de cámaras trampa ubicadas con el objetivo de avanzar en el estudio de la distribución de especies en estos ecosistemas estratégicos. Dentro de estas, se registraron 14 especies que no habían sido identificadas en los territorios de estudio: 6 en Magdalena Medio y 8 en Casanare.

Las cámaras se instalan en lugares estratégicos de tránsito de animales y se activan automáticamente permitiendo tomar fotografías o videos sin tener que interferir con la fauna. Material que se convierte en insumos que los investigadores utilizan para estudiar la fauna terrestre local, en algunos casos, es posible identificar a los animales individualmente, pues al cotejar varias fotografías se pueden encontrar características específicas de cada individuo como manchas y cicatrices.

En la Orinoquía se adelantó el monitoreo en el área del piedemonte de Casanare y en el Piedemonte Meta, y en la región del río Tillavá, en Puerto Gaitán.

En el Piedemonte de Casanare fueron registradas 33 especies de mamíferos, 8 de las cuales no estaban registradas en la literatura científica de la zona y por ello contribuyen al conocimiento en biodiversidad.

Estas especies son: marmosa de Robinson (Marmosa robinsoni); puercoespín arborícora (Coendou prehensilis); mono maicero (Sapajus apella); zarigüeya lanuda (Caluromys lanatus); dos roedores: la rata endémica (Proechimys oconnelli) y la rata (Proechimys canicollis); nutria o lobito de río (Lontra longicaudis); y el zorro gris o plateado (Urocyon cinereoargenteus).

En el Piedemonte Meta, las cámaras trampa registraron al oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla), que puede alcanzar más de 2 metros de largo de hocico a cola; el cusumbo (Nasua nasua), especie críptica y uno de los mapaches menos conocidos en Colombia y América; y el mono ardilla (Saimiri sciureus), un importante dispersor de semillas, una función vital para la regeneración y conservación del ecosistema.

En la región del Río Tillavá se registraron tres especies con amenaza vulnerable de extinción: el oso palmero (Myrmecophaga tridactyla), la danta (Tapirus terrestris) y el ocarro (Priodontes maximus), también reconocida como especie “Ingeniera”, la cual tiene un estratégico rol ecológico pues contribuye al control biológico de insectos, además de la aireación del suelo a través del intercambio gaseoso generado por la construcción de madrigueras.

“En este caso se lograron obtener datos a escala local, permitiéndonos conocer con mayor exactitud qué está ocurriendo con la distribución de las especies para de esta manera desarrollar biomodelos que alimentarán análisis de conectividad y de costo- efectividad, es decir, usar esta información para la toma de decisiones para la conservación, relacionadas con compensaciones, inversión voluntaria e inversión de al menos 1%”, indicó Angélica Diaz Pulido, investigadora del Programa Evaluación y Monitoreo de la Biodiversidad del Instituto Humboldt.

Publicaciones Relacionadas

Cargando....

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Acepto Leer más