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Norte De Casanare

Paz de Ariporo conmemoró los 211 del grito de Independencia.

Este 20 de julio de 2021, la administración Municipal de Paz de Ariporo, Por Amor a Nuestra Tierra en cabeza de la Alcaldesa Eunice Escobar Bernal celebró los 211 años del Grito de Independencia, en una ceremonia que estuvo engalanada por el Ejército Nacional y la Policía Nacional, donde se rindieron honores a nuestra Patria.

La jornada contó con la presencia del Padre Hugo Rubiano Charri del Santuario Nuestra Señora de Los Dolores de Manare, Sargento Jeremías Flórez Comandante de la Base Militar Paz de Ariporo, Mayor Diego Salazar Comandante Distrito N° 3 de la Policía Nacional, Robinson Cantor Presidente Junta de la Defensa Civil Paz de Ariporo y el Secretario General y de Gobierno Omar Armando Bayona. La ceremonia fue amenizada por los instructores y alumnos de la Casa de la Cultura Jaime Rodríguez.

Durante los actos protocolarios del 20 de julio, conmemorando el grito de independencia, el equipo de formación de la Casa de la Cultura, Jaime Rodríguez, interpreta el Himno Oficial de la República de Colombia, en el majestuoso y celestial sonido del arpa llanera. En el evento, también se interpretó el Himno de Casanare y una de las más destacadas obras musicales colombianas a ritmo de cumbia: Colombia Tierra Querida.

La alcaldesa Eunice Escobar, pronunció un sentido discurso, citando las más emotivas frases de varios de los próceres de la independencia, resaltando lo hermosa de nuestra Colombia, tierra querida e invitando a estar siempre unidos y en paz.

Este es el discurso que la mandataria pronunció en medio de los homenajes.

“Una trascendental fecha patria nos convoca hoy como municipio, a celebrarla con especial fervor, cual es el grito de independencia que se dio el 20 de julio de 1810. Es una fecha que sencillamente avanza en el tiempo sin perder la importancia que desencadenó aquél grito de miles de colombianos asediados por la infamia de la esclavitud. 

La mayoría de nuestros compatriotas conocen esta magna evocación que se ha situado en una de las más insignes memorias de nuestra soberanía y por eso no debemos dejarla caer en la ingratitud del olvido y reconocerla como vital para el discurrir del País, pues fue a través de esta memorable fecha que Colombia inició su inexorable paso hacia la grandeza lograda con el sacrificio de muchos héroes y heroínas, quienes hicieron realidad su solemne independencia. 

Precedida por todas esas fantásticas epopeyas, a los colombianos de hoy, solo nos queda conservar ese valioso bien de la libertad haciendo uso de los pilares que la sostienen, elaborándole a la Patria un derrotero donde pueda proyectar la grandeza que aún le falta por alcanzar y que sus hijos, deben ganarle hasta posicionarla en lo que amerita ser: un pueblo que traza su expansión democrática, económica y social, rodeado de hijos capacitados para posicionarlo en sitiales donde prevalezca la justicia y la paz. 

Creo firmemente que este es el camino que nuestros visionarios libertadores soñaron para esta nación soberana: primero que todo mantenernos unidos en la causa común de la paz, la tolerancia y la justicia, pues como dijo Francisco de Paula Santander, nuestro hombre de las leyes “la moderación, la tolerancia y la justicia rigen el corazón y desarman el descontento” y solo con estos principios nos será posible mantener la hermandad en estos momentos en que el devenir de causas externas a lo público amenaza nuestra sociedad (como lo es esta tragedia de la pandemia) y lo que es atribuible a nuestros corazones patrios solo puede estar signado precisamente por el amor hacia Colombia, sin estigmas grupales que la condenen nuevamente a ser esclava de peligrosas hordas que nos reversarán al horror de esclavitudes contemporáneas disfrazadas de bondades.

Por último, los invito como pueblo a amar a esta querida patria, Colombia, y que nuestras bregas sean por verla crecer rodeada de paz y conservada por todos sus pueblos y ciudades, donde sus hijos con sabiduría sepan demandar la injusticia y la inconformidad, sin que tengan que condenarla a la violencia y la intolerancia, pues tal como dijo nuestro precursor Antonio Nariño “de nada sirven los triunfos si la paz no los corona”. 

Que ese grito de independencia del 20 de julio de 1810, siga teniendo eco por siempre en nuestra conciencia Nacional. Hoy es un honor para mí, realizar este homenaje desde el Centro Administrativo Municipal, que precisamente lleva el nombre “Juan Nepomuceno Moreno”, nuestro prócer, paisano y primer presidente interino de la Nueva Granada, orgullo de nuestro amado Paz de Ariporo. ¡Dios los bendiga!

𝗘𝘂𝗻𝗶𝗰𝗲 𝗘𝘀𝗰𝗼𝗯𝗮𝗿 𝗕𝗲𝗿𝗻𝗮𝗹

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