La Defensoría del Pueblo informó que durante el año 2025 fueron reclutados forzosamente 257 niñas, niños y adolescentes por grupos armados ilegales en Colombia, de acuerdo con el balance anual presentado por la entidad. Aunque la cifra representa una reducción frente a los 651 casos reportados en 2024, el organismo advirtió que el fenómeno continúa siendo una grave vulneración de los derechos de la niñez.
Según el informe, el 62% de las víctimas fueron niños y adolescentes, mientras que el 38% correspondió a niñas y adolescentes. En cuanto a la pertenencia étnica, el 47% de los casos afectó a población indígena, el 45% a menores que no se reconocen en ningún grupo étnico, y el 8% a población afrocolombiana.
La Defensoría señaló que el Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc es la estructura armada que más reclutamientos registra, con el 47,1% de los casos. Le siguen disidencias sin identificación específica con el 15,6%, el ELN con el 11,7%, y el Clan del Golfo o Ejército Gaitanista de Colombia, con el 8,2%.
Por departamentos, Cauca encabeza la lista con 93 casos, seguido de Antioquia con 23 y Chocó con 22, territorios donde persisten disputas armadas y control ilegal por parte de distintos actores armados.
El informe también advierte que menores reclutados han muerto en medio de enfrentamientos y operativos militares. Uno de los casos recientes ocurrió en El Retorno, Guaviare, durante choques entre disidencias de “Iván Mordisco” y “Calarcá Córdoba”. Según el Instituto de Medicina Legal, entre los 26 cuerpos recuperados en esa zona se encontraban tres mujeres y un hombre menores de edad.
Asimismo, la Defensoría recordó operativos adelantados por las Fuerzas Militares en noviembre de 2025 en Guaviare y Arauca, que incluyeron bombardeos contra estructuras de las disidencias de las Farc. En esas acciones murieron 20 integrantes del grupo armado, entre ellos siete menores de edad, quienes habrían sido víctimas de reclutamiento forzado.
La Defensoría del Pueblo reiteró que, más allá de la reducción en las cifras, cada caso de reclutamiento representa un proyecto de vida truncado, y llamó al Estado y a la sociedad a no normalizar este fenómeno ni la participación de menores en la guerra.
