El Ministerio de Producción de Ecuador anunció que, a partir del próximo 1 de mayo, la tasa de seguridad aplicada a los productos de origen colombiano aumentará del 50% al 100%. Según el comunicado oficial de la cartera, la decisión es una respuesta directa a lo que califican como una falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte del Estado colombiano. Este endurecimiento arancelario se produce apenas 24 horas después de que la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, suspendiera formalmente las mesas técnicas de diálogo que buscaban frenar el conflicto comercial tras el retiro del embajador de Ecuador en Bogotá.
La medida se concreta a pesar de los recientes esfuerzos de acercamiento mediados por el secretario general de la Comunidad Andina, Gonzalo Gutiérrez. A finales del mes pasado, delegaciones de ambos países, encabezadas por sus respectivos viceministros de Relaciones Exteriores, sostuvieron una reunión virtual para abordar temas de transporte, energía e hidrocarburos. No obstante, el encuentro no logró desactivar las tensiones y resultó en el mantenimiento de aranceles recíprocos del 50%, que ahora Ecuador ha decidido duplicar unilateralmente.
De acuerdo con datos del Banco Central del Ecuador, entre enero y noviembre de 2025, ese país exportó a Colombia 808 millones de dólares, mientras que las importaciones desde el mercado colombiano superaron los 1.700 millones de dólares. Ante este panorama, el presidente Gustavo Petro calificó la imposición del arancel total como una «monstruosidad» y sugirió que este movimiento representa el fin del Pacto Andino para Colombia. El mandatario colombiano instó a su Cancillería a acelerar el proceso de integración como socios plenos de Mercosur y a fortalecer los lazos comerciales con el Caribe y Centroamérica.
