Los siete integrantes del último secretariado de las antiguas Farc enviaron una comunicación formal a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en la que aceptan su responsabilidad por el reclutamiento forzado de al menos 18.677 niñas, niños y adolescentes durante el conflicto armado colombiano.
En el documento, los excomandantes Rodrigo Londoño, Pastor Alape, Milton de Jesús Toncel, Julián Gallo, Pablo Catatumbo, Jaime Alberto Parra y Rodrigo Granda, manifestaron su reconocimiento integral de los hechos y conductas que se les atribuyen en el marco del Caso 07, el cual investiga la vinculación de menores a las filas del grupo insurgente.
De acuerdo con el Auto de Determinación de la JEP, estos hechos ocurrieron principalmente entre los años 1996 y 2016. Las cifras del tribunal de paz indican que el 30% de los menores reclutados tenía menos de 15 años al momento de su vinculación. Asimismo, el expediente registra un impacto diferenciado sobre las mujeres, pues el 24% de las víctimas reportó violencia de género y un 35% afirmó haber sido víctima de abuso sexual dentro de la organización.
Este reconocimiento se suma a la sentencia emitida previamente por la misma jurisdicción en el caso de secuestros, donde los implicados fueron condenados como máximos responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad. Al aceptar los cargos y aportar a la verdad, los siete exlíderes se acogen a las sanciones propias del modelo de justicia transicional, que contempla una restricción de derechos y libertades de hasta ocho años bajo la supervisión del Tribunal para la Paz.
