La Fiscalía General de la Nación reactivó las órdenes de captura contra los principales cabecillas de la estructura disidente «Segunda Marquetalia», vinculándolos formalmente como los determinadores del magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay. La fiscal general, Luz Adriana Camargo, señaló que el crimen fue motivado por una jerarquía superior del grupo armado con el objetivo deliberado de impactar la estabilidad democrática y los procesos políticos del país. En el nuevo cartel de los más buscados publicado por el ente acusador, la lista es encabezada por alias «Iván Márquez», seguido de «Jhon 40» y «Zarco Aldinever», a quienes se les atribuye la planeación intelectual del atentado.
Un punto clave de este anuncio es la confirmación por parte de la Fiscalía de que alias «Zarco Aldinever» se encuentra con vida, desvirtuando los rumores sobre su presunto asesinato a manos del ELN en agosto de 2025. La fiscal Camargo enfatizó que no existe evidencia forense ni corroborativa que sustente su muerte, por lo que el cabecilla sigue siendo un objetivo prioritario para las autoridades. Este giro en la investigación surge tras la condena a más de 22 años de prisión de Simeón Pérez, conocido como alias «El Viejo», quien confesó su participación directa en la coordinación logística del magnicidio del congresista.
De acuerdo con el testimonio de Pérez, revelado recientemente en medios de comunicación, el propio «Zarco Aldinever» habría sido quien lo contrató para ejecutar el asesinato, ofreciendo un pago de 1.000 millones de pesos por la operación. La declaración indica que el contacto inicial entre los determinadores y los ejecutores se realizó a través de Kendry Téllez, alias «Yako», un exguerrillero reincorporado que posteriormente se habría unido a las filas de la disidencia liderada por Márquez. Estas revelaciones han permitido a los investigadores trazar la ruta de mando que llevó al ataque contra el líder político.
