Luego de los recientes escándalos que han golpeado al Departamento de Policía en Casanare (por hechos ocurridos en Tauramena y Yopal: adulteración de una escena de accidentes, un oficial vinculado a la operación de parqueaderos fiscales irregulares y el presunto acto de abuso sexual a una menor por dos patrulleros), este hecho se suma a la cadena de episodios que salpica la imagen de la institución.
Los once uniformados fueron capturados en varias partes del País como Cali, Boyacá, Cundinamarca y Yopal, por orden de la Fiscalía 124 Especializada de Cali (Unidad de Derechos Humanos), por los delitos de homicidio agravado y alteración de la escena.
Los oficiales son un teniente coronel (actual subComandante de la Policía en el Vaupés) y un Mayor Oscar Alberto Rojas Pedrazas (adscrito a la Unidad Especial Cusiana de la Policía en Casanare).
Los hechos que los involucran se presentaron el 4 de agosto de 2013, donde resultó muerto por arma de fuego durante procedimiento policial, el Patrullero Olmes Olivirio Blanco Barrera y con heridas el también Patrullero Alexander Morales Reina. Los uniformados hacían parte de la guarnición policial del CAI «Ciudad 2000», Estación de Policía «Mariano Ramos» ubicado en Cali.
En esos mismos hechos, murió un profesor, el licenciado Francisco Javier Ocampo Cepeda, Familiar de un actual Senador, quien prestaba sus servicios como educador en el colegio Lacordaire de dicha ciudad.
Los hechos que investiga la Fiscalía 124 serían similares al caso del graffitero de Bogotá, donde se comprobó que hubo adulteración de la escena de los hechos, encubrimiento y ocultamiento de pruebas.
