Daymer Ipuz Medina pensó que había cometido el crimen perfecto cuando asesinó a sangre fría a Edenis Barrera el pasado 19 de marzo en la vereda San José del Bubuy en Aguazul, Casanare. Así lo relató la hermana de la víctima, Liliana Barrera, quien pide justicia por este feminicidio.
Ella narra que para la familia de Edenis, sus padres e hijos, esto ha sido una gran tragedia y que el confeso feminicida solo aceptó cargos cuando se dio cuenta que había demasiadas pruebas que lo comprometían con el crimen ocurrido en paraje rural en la vía Aguazul-Maní, donde él aprovechó el estado de indefensión de Edenis para propinarle más de 20 puñaladas y dejarla desnuda en el sitio, situación calificada como indignante por la Procuraduría.
Este viernes 23 de junio se realizó audiencia de verificación de allanamiento a cargos, individualización de la pena y lectura de sentencia en el Juzgado Primero Penal de Yopal. En ella se avanzó en las dos primeras diligencias y se programó para el próximo 18 de julio a las 10:30 am la audiencia de lectura de condena.
El Ministerio Público solicitó una pena de 525 meses de prisión, es decir, cerca de 44 años, considerando la connotación del feminicidio agravado y las penas vigentes para este tipo de delitos; sin embargo, el acusado recibiría un descuento del 25% de esta pena por haber confesado y aceptado los cargos amén de no contar con antecedentes judiciales. Es decir, estaría expuesto a una pena de prisión de más de 30 años.
Para Liliana Barrera se han dado algunos contratiempos durante el proceso como cambio de abogados y solicitud de prisión domiciliaria, cuando esta figura no es viable, pero anhela que se haga justicia.
