La Planta de Beneficio Animal del municipio de Maní, lleva aproximadamente 15 años cerrada. Por esta razón, el Gobierno Nacional de la época, estableció que, los porcicultores acudieran a la planta de Tauramena, pero también fue cerrada; posteriormente, asistieron a la de Yopal.
Actualmente, la situación les resulta más compleja; debido a, los altos costos referentes a transporte y sacrificio animal. Por ejemplo, un furgón que cumpla con la respetiva normatividad, cuesta $ 600.000
Teniendo en cuenta que, el Gobierno Nacional implementó la exportación de ganado, se produjo un aumento en el costo de la carne. Por esto, algunos empresarios se han visto afectados al punto de cerrar sus carnicerías; además, el sostenimiento de estas también es elevado, como las distintas herramientas pertinentes o los productos químicos necesarios. Tal es el caso de Ariel Rodríguez, quien además manifestó: “es triste ver que, con grandes esfuerzos, ahorros, y endeudamiento, haya una infraestructura abandonada”.
Rodríguez indica que la solución más viable es abrir la planta. Desde hace dos años se han hecho gestiones para tal fin, pero no ha sido posible. Cabe mencionar que, la reapertura tendría ciertas inversiones, para su adecuación desde el decreto 1500. Por esto, presuntamente la Alcaldía Municipal tendría que hacer una solicitud a la Mesa de Racionalización del departamento, con el fin de adelantar el proceso de funcionamiento de la planta de beneficio animal.
