1.578 casos de violencias por negligencias, sexuales, físicas y psicológicas se han reportado en lo corrido de 2017 al Sistema de Vigilancia en Salud Pública, SIVIGILA, y al Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Violencia Intrafamiliar, el Maltrato Infantil y la Violencia Sexual, SIVIM.
“Las tasas más altas de violencias corresponden a negligencias, generadas por la desatención de los padres en el cuidado de los niños y niñas, que conllevan la ocurrencia de accidentes en el hogar. En lo que respecta a las violencias físicas, se ha evidenciado que la comunidad no sabe cómo resolver sus conflictos de manera asertiva y que carecen de tolerancia; aspectos que desencadenan actos de agresión”, anotó Belcy Moreno Lombana, Referente de Salud Mental y Convivencia Social.
Las violencias sexuales han empezado a notificarse a los sistemas de vigilancia, lo que significa para el departamento un avance positivo. Se tienen casos en edades de dos años en adelante. Se puede observar que las personas más cercanas se convierten en los agresores potenciales. Hasta el momento hay un reporte de 58 casos, pero se sabe que hay subregistro, dijo la Referente.
