La judicialización de Ferney Salcedo, Jesús Leal y demás personas de la Venturosa, en el municipio de San Luis de Palenque, se convierte en un pulso entre Frontera Energy y la comunidad.
De una parte, algunas multinacionales quieren imponerse e infundir miedo, apoyados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos, (ANH), Ministerio de Minas, algunos Fiscales y el mismo ESMAD que parecería están a sus órdenes. Todo esto, vs a una comunidad que ve todos los días como se llevan de su territorio, entre 18 a 20 tracto mulas cargadas de crudo, y en contraprestación reciben una inversión social o proyectos sociales que no contribuyen, ni se compadecen con la afectación ambiental, social, cultural y académica causada.
Por ejemplo, el deterioro de 60 kilómetros de vía que según contrato de concesión y licenciamiento le corresponde a esta multinacional mantener en buen estado, para el desarrollo del bloque Cubiro, y en donde se ven vinculadas las veredas Merey, Platanales hasta el casco Urbano de la localidad, sin embargo, en época de invierno la compañía prefiere hacer uso de vehículos especiales para jalar los tractos camiones enterrados con crudo, antes de arreglar la vía, dejando sin este servicio a estudiantes, finqueros, pacientes con tratamientos médicos, maternas y demás comunidad.
Si Ferney Salcedo, Jesús Leal Salcedo, Yulibe Leal, Miguel Ángel Betancourt, Teresa Rincón, Jerónimo Betancourt, Eliecer Rincón Leal, e Iraida Salcedo son judicializados, y no hacemos nada, las compañías petroleras y el gobierno nacional, en adelante se impondrán y harán lo que se les dé la gana, no solamente con nuestros territorios, recursos económicos y ambientales, si no con nuestros principios y derechos fundamentales.
Entonces el tema aquí, es cómo los ciudadanos nos organizamos para tratar esta enfermedad que nos está acabando; si revisamos, estamos divididos como pueblo, los pocos que tienen la oportunidad de trabajo justifican los alcances y las acciones de las multinacionales y la otra parte se ve obligada a realizar vías de hecho, para poder así, presionar a las petroleras a que cumplan con las licencias ambientales, que es lo único que se les está exigiendo, y esto no vulnera, trasgrede o perjudica a entidad alguna, por el contrario garantiza la sana convivencia entre buenos vecinos.
Para hacer memoria, la problemática del bloque Cubiro viene desde el año 2013, la cual arrancó con Petro magdalena, paso a Pacific Rubiales y va en Frontera Energy, cambiando constantemente de razón social, pero no de metodología y trato con las personas, pues a la fecha aún no han cumplido con el pago del 100% de los pasivos a personas jurídicas y naturales que prestaron sus bienes y servicios a favor de esta multinacional entre los años 2014 y 2015, la deuda alcanzo valores de más de $3.500 millones, de los cuales han pagado aproximadamente $2.600 millones, quedando pendiente el resto, cosas como estas son las que llevan al límite la confianza y paciencia de un pueblo lleno de necesidades. Por lo que se hace necesario que la comunidad casanareña siente un precedente frente a este entuerto y exijamos la liberación de los líderes sociales, sin condición alguna.
