La Unidad para las Víctimas lideró las jornadas de concertación que se realizaron en los salones comunales de los municipios de Chámeza y Recetor, en donde los habitantes establecieron dos piezas de comunicación: un libro y un documental para reconstruir la memoria histórica de su territorio.
Los sujetos de reparación colectiva, iniciaron la implementación de la medida de satisfacción con la que se dignifican las víctimas del conflicto armado y procuran mitigar su dolor.
Por su parte, Ezequiel Vargas, profesional de Reparación Colectiva, manifestó que el acompañamiento para la construcción de esta medida de satisfacción la realizará el Centro Nacional de Memoria Histórica y los enlaces municipales de víctimas y, destacó la importancia de construir un buen producto entre todos.
“En las jornadas se brindaron herramientas y se mostraron algunas ideas a través de libros y videos, para que los habitantes de Chámeza y Recetor puedan contar lo sucedido, resalten la resistencia, las historias de vida y los retos que tienen como comunidad”, puntualizó el funcionario.
Finalmente, se concertó que los habitantes de Chámeza y Recetor entregarán todos los insumos necesarios y recibirán talleres de escritura con enfoque de memoria para sean los propios narradores de su historia y acompañen la diagramación y edición del libro y del video respectivamente.
