La Corporación Autónoma Regional de la Orinoquía (Corporinoquia) informó que un amplio porcentaje de su jurisdicción se encuentra bajo alerta roja por incendios de cobertura vegetal, según el más reciente reporte del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). La advertencia se da en medio del incremento de las condiciones secas y altas temperaturas que elevan el riesgo de emergencias ambientales en la región.
De acuerdo con el informe, el 40% del territorio bajo responsabilidad de la autoridad ambiental presenta alerta máxima por posibles incendios forestales, mientras que el 13% está en alerta naranja y el 11% en alerta amarilla. En contraste, las amenazas por deslizamientos de tierra y el comportamiento de las cuencas hídricas permanecen en niveles normales.
La alerta roja impacta especialmente a varios municipios del departamento de Casanare, entre ellos Yopal, Aguazul, Tauramena, Villanueva, Maní, Monterrey, Orocué, San Luis de Palenque, Nunchía, Hato Corozal, Paz de Ariporo y Recetor. También se reportan condiciones críticas en Cravo Norte (Arauca), Puerto Carreño (Vichada) y localidades de Cundinamarca como Paratebueno, Choachí y Ubaque.
Según el IDEAM, estas alertas se relacionan con la disminución de precipitaciones y el aumento de la temperatura, factores que favorecen la propagación del fuego en áreas de vegetación natural y zonas rurales. La entidad y Corporinoquia mantienen el monitoreo permanente del territorio para anticipar emergencias y orientar la respuesta institucional.
Ante el panorama, la autoridad ambiental reiteró el llamado a alcaldías, organismos de gestión del riesgo, productores rurales y comunidad en general para reforzar las medidas preventivas, evitar quemas abiertas, reportar de manera inmediata cualquier conato de incendio y acatar las recomendaciones de los organismos de socorro.
Corporinoquia advirtió que el comportamiento climático de las próximas semanas será determinante para la evolución del riesgo, por lo que se mantiene la vigilancia sobre los municipios priorizados y la coordinación con autoridades locales para reducir la probabilidad de afectaciones ambientales y proteger los ecosistemas de la región.
