El presidente Juan Manuel Santos ordenó a la comisión asesora que redacta el decreto que reglamentará las llamadas Zonas de Interés de Desarrollo Rural, Económico y Social (Zidres) meter el acelerador ‘a fondo’ para que dicha normatividad esté lista lo más rápido posible.
Así, para finales de este mes o mediados de abril, debería estar firmado el decreto que da vida a la Ley, que ya fue sancionada por Santos en enero pasado.
Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), indicó que en la redacción del documento han intervenido la Superintendencia de Notariado y Registro, el Ministerio de Agricultura y los gremios de la producción agropecuaria.
Ellos, de la mano de la ministra de la Presidencia, María Lorena Gutiérrez, siguen la orden del Presidente de que esto se haga de manera expedita, y, a la vez, de que la ley de las Zidres sea una norma que pueda ponerse en práctica de forma inmediata y que no se quede en los anaqueles.
“El texto final del proyecto de decreto va a ser sencillo, ágil y práctico”, concluyó el presidente de la SAC.
Para la Asociación Empresarial para el Desarrollo de la Orinoquia (Asorinoquia), al proyecto de decreto, que ya circula entre los empresarios del sector agrícola, debe anexársele un artículo que cree una ‘ventanilla única’ para el tema de las Zidres.
“En esta deberían converger todas las entidades que tienen que ver con la puesta en marcha de un proyecto de este tipo, para no tener que desfilar por todas y cada una de las entidades gubernamentales relacionadas”, dijo Clara Leticia Serrano, directora del gremio empresarial.
La dirigente gremial indicó que con este proyecto de decreto reglamentario se busca que los empresarios hagan sus observaciones, comentarios y sugerencias, para luego redactar uno final que se pondría ya en consideración del Gobierno para su respectivo análisis legislativo y posterior sanción.
Vale la pena señalar que las Zidres son territorios aptos para actividades agrarias alejados de los centros urbanos, con baja densidad de población y limitada infraestructura. El Gobierno las ha creado –ya que por su naturaleza demandan altas inversiones para que sean productivas– con el fin de desarrollar planes rurales integrales.
Como beneficios para los ciudadanos, se aumentará la disponibilidad de tierra para desarrollos agroindustriales. “Los proyectos aprobados en las Zidres gozarán de una política de incentivos y estímulos, siempre y cuando vinculen como asociados al pequeño o mediano productor sin tierra”, dijo el Gobierno.
Las Zidres deben constituirse mediante decreto, mientras que el Consejo de Ministros aprobará su constitución, una vez identificadas las áreas y su delimitación. Para hacer una Zidres, es necesario presentar un proyecto productivo ante el Ministerio de Agricultura.
“Dicho proyecto debe ser administrativa, financiera, jurídica y ambientalmente viable; debe garantizar la compra de la producción a precios del mercado; debe ser compatible con las políticas de seguridad alimentaria del país, y debe ajustarse al ordenamiento territorial de la región donde sea implementado”, explicó la Presidencia de la República.
Por último, los partidos Alianza Verde, Polo Democrático y varias organizaciones sociales e indígenas radicaron ante la Corte Constitucional una demanda de inconstitucionalidad contra la Ley, argumentando vicios de forma y fondo.
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