El más reciente informe técnico del IDEAM revela un panorama crítico para varios sectores de la Orinoquía debido a la intensidad de la temporada seca. Según el reporte, el 9% del territorio bajo jurisdicción de Corporinoquia se encuentra actualmente en alerta roja, lo que advierte una alta probabilidad de incendios de cobertura vegetal y una rápida propagación de las llamas.
Esta condición de máxima alerta afecta directamente a los municipios de Yopal, Orocué y San Luis de Palenque, en Casanare, así como a Puerto Carreño, en el departamento de Vichada. Las autoridades ambientales enfatizan que, en estos puntos, las condiciones de temperatura y sequedad de la vegetación son extremas.
El mapa de riesgos se distribuye de la siguiente manera en la región:
- Alerta Naranja (7% del territorio): Se sitúa en los municipios de Maní, Pore y Hato Corozal (Casanare), donde el riesgo es moderado pero requiere medidas preventivas inmediatas.
- Alerta Amarilla (4% del territorio): Ubicada en Arauca y Cravo Norte (Arauca), niveles que exigen vigilancia constante ante posibles cambios climáticos.
Otros riesgos monitoreados Pese al predominio de la sequía, el informe también identifica riesgos por inestabilidad de terrenos e hidrología en zonas de cordillera. Se mantiene la alerta amarilla por deslizamientos en Cubará y Pajarito (Boyacá), afectando al 2% de la jurisdicción. De igual forma, en el municipio de Cubará se registra una alerta amarilla hidrológica, lo que obliga al monitoreo preventivo de los niveles de sus ríos.
Este reporte técnico sirve como base para que los consejos municipales de gestión del riesgo activen sus planes de contingencia y para que la comunidad evite cualquier tipo de quema que pueda derivar en emergencias forestales.
