Para los habitantes de los barrios la Unidad, Casiquiare y sectores circunvecinos, la rejilla que sirve para tapar el sumidero de aguas lluvias en la carrera 12 con calle 25 esquina se convirtió en un arma mortal.
La rejilla fue robada hace algún tiempo, sumado a ello dos lozas que sirven de tapa del canal de aguas lluvias paralelo a la carrera 12 fueron rotas por un vehículo de carga y lleva varios meses en ese estado, sin que las autoridades competentes hagan algo al respecto.
La situación empeora en horas de la noche, por la poca iluminación, convirtiéndose en una trampa para aquellas personas que no conocen el sector o mediana velocidad.
Estas son las imágenes que nos han facilitado los lugareños para demostrar que el riesgo es permanente.


