Aunque distintas voces, entre autoridades y medios de comunicación que se atrevieron a advertir en su momento a los ciudadanos que adquirieron lotes en el proyecto ilegal “Ciudadela la Bendición” que lo que compraban junto con el lote era un problema jurídico, así como lo establecía las mismas compraventas que ellos firmaban con la empresa Ciudadela la Bendición – Jhon Jairo Torres S.A.S. Que palabras más, palabras menos indicaba “una vez se cancele el valor total del predio debe cada usuario iniciar un proceso ante un juzgado para la legalización de su escritura.
Así de esta manera los organizadores de la “Ciudadela la Bendición – Jhon Jairo Torres S.A.S” se desligaron de la responsabilidad de escriturar, de des englobar el terreno, de buscar licencias y permisos, todo porque el proyecto se irguió sobre un predio que tiene la condición jurídica de extinción de dominio, proceso que se cursa desde septiembre del año 2012, donde el Estado ha buscado demostrar la ilicitud de los recursos con que se esté adquirió.
Por cosas como esta, sumadas a que el señor Jhon Jairo Torres Torres, promotor de este proyecto ilegal y actual alcalde de la ciudad de Yopal y quien se encuentra detenido por presunto lavado de activos, como consecuencia de supuesta captación masiva de dineros, más la intervención de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), la falta de garante o autoridad administrativa que encare las necesidades que hoy sufren los adquirientes de buena fe de estos lotes es que los ciudadanos afectados decidieron constituir una veeduría ciudadana que tiene como objeto realizar acompañamiento a la problemática de prestación de servicios públicos, escrituración y fallos judiciales.
Los constituyentes de la veeduría ciudadana, de la Ciudadela la Bendición indican que esta urbanización ilegal, tiene aproximadamente 4500 familias, llegando a un promedio de veinte mil personas; Población que bien sea con conocimiento de causa o por ignorancia compraron predios por valores que oscilaron en su momento, entre $32 a $36 millones, dependiendo de la ubicación en zona residencial y si era en zona comercial los valores ostentaron entre $50 a $100 millones.
Según los veedores ciudadanos, existen tres calidades de poseedores del predio, los fundadores del proyecto, que los adquirieron directamente a la empresa Ciudadela la Bendición – Jhon Jairo Torres S.A.S, donde muchos han pagado hasta un 80% del valor total del lote y construyeron y están viviendo en el sector, los segundos que le compraron ya a un fundador pero que también residen en la ciudadela y, los terceros que por vías de hecho se adueñaron del lote, ósea los invasores, que en este momento armaron sus cambuches, casetas y demás y sacaron de la jugada a aquellos que aunque estaban pagando el lote no habitan sus predios, sin embargo todos comulgan con la misma problemática y con la misma necesidad vivienda.
Por ejemplo alguno de los argumentos de los habitantes para comprar fue: “la mayoría de nosotros quienes adquirimos lotes en la bendición ya habíamos pasado muchas veces solicitud a las diferentes entidades para que nos beneficiaran con vivienda de interés social y la respuesta siempre fue, no hay cupo” Rodulfo Arciniegas fiscal de la veeduría.
En esta historia que hasta ahora se inicia desde la otra cara de la moneda, la de los habitantes del proyecto, son más las incertidumbres que las certezas y esto lo saben los veedores ciudadanos, pero tienen la convicción que entre los avatares administrativos, jurídicos y sociales van a tener la oportunidad de legalizar y articular este proyecto urbanístico para sus familias, los encargados de este sueño son: Julio cesar Guevara calderón, coordinador: Rodulfo Arciniegas, fiscal: Jina Esperanza Mariño García, secretaria; Javier Uribe Puentes; Hermes José Díaz Y William Alexander Salamanca Pinto. En conjunto hacen la aclaración que no buscan confrontar con el Estado o sus autoridades, que solo quieren hacer realidad el sueño de ser dueños de sus lotes y contar con la prestación de servicios públicos de manera digna.
