A través de la conformación de la Asociación; víctimas y Campesinos de Regreso al Campo, por lo menos 35 familias casanareñas buscan retomar el rumbo que alguna vez la guerra les hizo perder. Desde el año 2012 un grupo de estos campesinos víctimas del conflicto, comenzaron a tocar puertas ante los entes gubernamentales con el fin de lograr un apoyo que les permitiera retornar a las actividades de agricultura, uno de los grandes potenciales del Departamento.
Según manifestó el presidente de esta Asociación, Carlos de Jesús Peña, en el año 2015 se constituyó legalmente y desde entonces se han dedicado a liderar propuestas ante diversas entidades gubernamentales para poder retornar al campo en condiciones dignas. Sobre este particular Peña aseveró; “en esta Asociación se han vinculado personas víctimas que prácticamente han sido olvidadas por el Estado, personas a las que les mataron sus familias, fueron desplazadas y perdieron sus tierras, es por esto que uno de los objetivos de la asociación es proteger los derechos de las víctimas, campesinos y madres cabeza de hogar afectadas por la guerra, hasta el momento hemos trabajado con la uñas y gracias a Dios contamos con un pequeño terreno en el área rural del corregimiento de Morichal, donde estamos sembrando plátano, pero nos preocupa que estos predios son prestados y no tenemos garantías”.
No obstante, según dio a conocer Carlos Peña, se destaca que ha habido cierto interés por parte de la Gobernación de Casanare al hacer un acercamiento con la asociación. El pasado sábado 17 de junio, la Dirección Técnica Empresarial, dependencia adscrita al gobierno departamental, asignó dos profesionales con el fin de capacitar a los miembros de esta organización en temas relacionados con emprendimiento y asociatividad. Según manifestó Alexander Granados Vargas, delegado de esta comisión, el objetivo de estas capacitaciones es lograr que las asociaciones tengan conocimientos en cuanto a manejo de recursos, proyección de ideas de negocio y planificación financiera.
Por otro lado, miembros de la asociación manifestaron que si bien estos aportes son útiles, se hace necesario que el gobierno asigne territorios puntuales para llevar a cabo las labores agrícolas y así asegurar que el trabajo no se pierda, ya que según aducen, en el pasado han sido expulsados de tierras donde habían adelantado cultivos por no pertenecerles legalmente.
Estas denuncias hacen eco en estos tiempos ya que según la Unidad de Restitución de Tierras, tan solo 187.906 hectáreas de las 6,5 millones que fueron abandonadas por campesinos en todo el país, han sido restituidas a los campesinos a partir de 2011, año en que entró en vigencia la Ley de Víctimas. En estos términos, el Gobierno Nacional ha restituido cerca del 3 % de todo lo que ha sido despojado en el marco del conflicto. Finalmente, se resalta el esfuerzo de la Asociación de Víctimas y Campesinos de Regreso al Campo, que con su liderazgo demuestra que es posible dejar de ser víctimas y convertirse en microempresarios que aportan a la productividad del país.
