Este reconocido cantautor de la música llanera, oriundo de Paz de Ariporo se recupera de su cuerda vocal derecha que resultó afectada luego de un reflujo gástrico en noviembre pasado.
Desde entonces se ha dedicado a su recuperación ya que para estar a tono debe cuidarse muy bien implicándole dejar de cantar. De este órgano del cuerpo se puede rescatar que son el «corazón» del sistema fonador, pues son las responsables de la vibración que produce el sonido que, junto con el resto del aparato fonador, generará nuestra voz. A pesar de su nombre, no tienen forma de cuerda, no son cuerdas. Son unas membranas replegadas, llamadas pliegues vocales.
El artista le narró al programa las mañanas de Violeta que su otorrinolaringólogo le dijo que ya se puede reincorporar poco a poco al mundo del espectáculo, eso sí, sin abusar de los tiempos, trasnocho y notas altas. Por estos días, Romero celebra sus 30 años de vida artística con su nuevo disco que espera tenga la acogida constante de su carrera. Son once ediciones con esta en las que ha cosechado éxitos como échame vaina cariño, la mañosa, el loco hembrero y matica de caracucho.
Este tiempo libre también le ha servido para dedicarse a su estadero y restaurante la mañosa, donde con su estilo campesino asa la carne y la vende Él mismo, lo que hace que amigos y clientes lo visiten no solo para degustar su sazón sino para oír sus historias de llano.
