El modesto equipo noruego, que debutaba esta temporada en el máximo certamen de clubes, selló su pase en el mítico estadio Giuseppe Meazza al resistir el embate del Inter de Milán y finalizar la serie con un global de 5-2.
El conjunto italiano, actual subcampeón continental y con una plantilla valorada en cientos de millones de euros, no pudo remontar el 3-1 sufrido en la ida en Noruega. Pese a la localía, el equipo de Simone Inzaghi sintió la ausencia de su goleador, Lautaro Martínez, y fue incapaz de romper el orden defensivo de un equipo noruego que jugó con jerarquía de veterano.
¿Por qué es histórico este resultado?
- Debut soñado: Es la primera vez que un equipo de Noruega alcanza los octavos de final en el formato moderno de la Champions tras eliminar a un múltiple campeón del torneo.
- El «Matagigantes»: El Bodø/Glimt ya había sorprendido al Manchester City en fases previas, demostrando que su nivel no es casualidad.
- Brecha económica: El presupuesto anual del equipo noruego equivale apenas a lo que el Inter paga por un par de sus figuras, lo que convierte este triunfo en una verdadera gesta de «David contra Goliat».
