A partir del 1 de febrero de 2026, el precio del galón de gasolina corriente en Colombia tendrá una reducción de $300 pesos, tras ajustes relacionados con el equilibrio del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y la política de revisión de tarifas del Gobierno nacional.
Pese a esta rebaja generalizada, las ciudades de Villavicencio y Cali se posicionan como las más costosas del país para la compra de gasolina, según los listados de precios que publica periódicamente la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).
Con los valores vigentes tras el ajuste, en Villavicencio el galón de gasolina corriente rondará los $16.291, mientras que en Cali se ubicará en aproximadamente $16.202 por galón. En Bogotá, en tanto, el precio se situará cerca de los $16.191 por galón, también por encima del promedio nacional.
Expertos consultados por medios nacionales señalan que las diferencias de precio entre ciudades obedecen, en gran medida, a factores logísticos y de transporte. La distancia de las refinerías principales, así como las limitaciones del sistema de poliductos —que obliga al uso complementario de transporte por carrotanques— influyen en los costos finales que pagan los consumidores en regiones como la Orinoquía y el suroccidente del país.
En contraste, otras capitales registrarán precios significativamente más bajos. Ciudades como Pasto, Cúcuta y Cartagena tendrían los galones más económicos, con valores estimados alrededor de $13.947, $14.100 y $15.783, respectivamente, tras el ajuste.
El comportamiento de los precios también exhibe un componente tributario regional y de costos logísticos que no se homologa en todo el territorio nacional, lo que explica variaciones entre zonas. Para sectores como el transporte, el comercio y la agricultura, donde el combustible es un insumo clave, estas diferencias pueden tener impactos económicos directos.
La medida de reducción de $300 por galón se da en un contexto de revisiones periódicas de tarifas del combustible en Colombia, con la intención del Gobierno de ajustar el mercado interno frente a los costos internacionales y a la situación del FEPC. Agencias ministeriales han señalado que nuevas revisiones de precios podrían darse durante 2026, según el avance de los análisis técnicos correspondientes.
