Ayer sobre las 7: 30 pm, se prendieron las alarmas sobre posibles hechos que podrían afectar el orden público y la seguridad de los yopaleños, cuando un taxista de la capital, presuntamente víctima de retención ilegal y posterior hurto del móvil que operaba a esa hora, dio aviso a sus demás compañeros y autoridades locales de lo que estaba sucediendo.
Supuestamente fue reducido por varios hombres, obligado a conducir más allá del puente La Cabuya, amenazado de muerte, atado en sus extremidades superiores, agredido físicamente y abandonado en el sector bajo la premisa de no informar a nadie, sin embargo, apenas se pudo soltar, y considerando que ya no estaba en riesgo su vida, dio a aviso a sus compañeros taxistas y a la Policía de lo ocurrido.
Situación que de inmediato alertó a las autoridades y al gremio amarillo, quienes se unieron para realizar una búsqueda exhaustiva por todos los rincones y sectores perimetrales del municipio, con la noticia que el vehículo había sido abandonado en pleno centro de la ciudad.
El móvil con placas UVK960 de Yopal, aparece cerca de las 8:00 p.m. sobre la carrera 21, a pocos metros de la intercepción con la calle 11, a una cuadra de las instalaciones de la Fiscalía, ubicadas sobre la misma carrera 21 pero con calle décima.
Una vez ubicado el vehículo se procede con el acordonamiento de rigor, la revisión minuciosa por parte de un canino especialista en detección de explosivos y unidades antiexplosivos de la Policía.
El resultado de las labores de inspección se conoció sobre las 9:12 p.m. En el mismo se confirmó que no existía peligro de alguna carga explosiva dentro del automotor y que por lo tanto no era riesgoso estar cerca del lugar.
Sin embargo este hecho despertó el interrogantes dentro de los habitantes del sector que se acercaron a observar lo que pasaba y a tratar de entender la historia contada entre los mismos conductores de taxi, ¿sí estamos preparados para reaccionar debidamente ante una situación de riesgo como es la posible presencia de un “carrobomba”?
