Las autoridades sanitarias internacionales han reportado un aumento significativo de casos de influenza A H3N2, especialmente en el Reino Unido, donde los ingresos hospitalarios por gripe han superado en más de un 50 % los niveles de temporadas anteriores y ejercen una alta presión sobre los servicios de salud.
En países como el Reino Unido, los hospitales han visto un incremento temprano y sostenido de pacientes con gripe asociados a la variante H3N2, también denominada por algunos medios como “supergripe”, aunque las autoridades sanitarias y expertos advierten de no usar ese término alarmista, y señalan que se trata de una variante estacional que ha evolucionado genéticamente y se ha vuelto dominante esta temporada.
Los síntomas que presenta esta variante incluyen fiebre, tos, dolor muscular y fatiga, típicos de una influenza común, aunque su rápida circulación y ciertas mutaciones han reducido la efectividad de la vacuna para evitar el contagio. A pesar de ello, los datos disponibles indican que la inmunización sigue ofreciendo protección significativa contra formas graves de la enfermedad, especialmente hospitalizaciones y complicaciones severas.
La Organización Panamericana de la Salud (PAHO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han llamado a los países de las Américas a fortalecer la vigilancia epidemiológica y promover la vacunación contra la influenza, con especial atención a grupos vulnerables como adultos mayores y personas con condiciones crónicas. En el reporte actualizado se observa que, aunque la circulación de la variante H3N2 subclado K ha aumentado en Europa, hasta la fecha no se ha documentado una expansión similar en América del Sur, incluido Colombia.
En Colombia, las autoridades sanitarias han indicado que no existe una alerta epidemiológica por circulación inusual de la gripe H3N2 ni evidencia de un brote fuera de los patrones esperados para esta época del año.
