El Gobierno de Colombia presentó una demanda formal ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) contra la administración de Daniel Noboa por la imposición de aranceles del 30% sobre productos colombianos, en el marco de una creciente tensión comercial entre ambos países.
La solicitud fue presentada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que busca que la tasa impuesta por Quito sea calificada como un “gravamen” contrario a las normas andinas de comercio y que se determine si Ecuador violó el Acuerdo de Cartagena, que rige el comercio dentro del bloque. La CAN ya aceptó la primera de las demandas y abrió una investigación, con facultades para pedir más información y contrastar cifras antes de emitir una decisión final.
La disputa se enmarca en una escalada de medidas comerciales iniciada a fines de enero, cuando Ecuador aplicó un arancel del 30% —denominado “tasa de seguridad”— desde el 1 de febrero de 2026 a las importaciones colombianas, argumentando un desequilibrio en la balanza comercial y una supuesta falta de cooperación en seguridad fronteriza, lo que redujo significativamente el comercio entre ambos países.
En respuesta, Colombia anunció medidas recíprocas, entre ellas un arancel equivalente del 30 % a productos ecuatorianos y la suspensión de la venta de energía eléctrica a Ecuador, con el argumento oficial de proteger la seguridad nacional y mitigar los efectos de la medida original.
Una reunión bilateral reciente entre delegaciones de ambos países, en la que participó la canciller colombiana Rosa Villavicencio y el ministro de Defensa Pedro Sánchez en Quito, terminó sin acuerdos sobre la suspensión de los aranceles y el restablecimiento del comercio binacional, por lo que la demanda ante la CAN era considerada previsible por analistas y actores comerciales.
La imposición de estos gravámenes ha tenido efectos directos en el comercio fronterizo, con reducción de flujo de mercancías y protestas de transportadores y gremios productivos en el corredor de Rumichaca, la principal vía terrestre entre los dos países.
La CAN ahora evaluará el caso y decidirá si la medida adoptada por Ecuador contraviene la normativa del bloque andino, lo que podría obligar a las partes a revisar sus políticas comerciales si se concluye una violación a los acuerdos vigentes.
