El ejército israelí interceptó este miércoles varias embarcaciones de la flotilla internacional Global Sumud, que navegaban con ayuda humanitaria rumbo a la Franja de Gaza. Las fuerzas militares detuvieron y desviaron a puerto israelí a buena parte de los barcos que integraban la misión, que organizadores dicen estaba compuesta por decenas de embarcaciones y cientos de activistas.
Según la delegación colombiana del Movimiento Mundial de Gaza, en uno de los barcos, el navío HIO, viajaban las ciudadanas colombianas Manuela Bedoya y Luna Barreto, quienes quedaron retenidas por las fuerzas israelíes tras el operativo. La Cancillería de Colombia calificó la detención como “un secuestro” y exigió la liberación inmediata de las connacionales.
El presidente Gustavo Petro calificó la interceptación de “inaceptable” y ordenó a la Cancillería tomar acciones diplomáticas y judiciales. Fuentes oficiales y reportes de prensa señalan que el Ejecutivo anunció la expulsión de diplomáticos israelíes y medidas adicionales contra la representación del país en Colombia.
Organizadores de la flotilla y periodistas a bordo reportaron que las maniobras sucedieron cuando la flotilla se encontraba a varias decenas de millas de la costa de Gaza. Entre las personas embarcadas había activistas internacionales y reporteros; medios españoles han confirmado que un periodista de El País estaba a bordo y documentó la tensión durante el abordaje.
La interceptación provocó reacciones y protestas en Colombia. Movimientos pro-palestina realizaron concentraciones frente a la sede de la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI), que fue evacuada temporalmente por la manifestación. El presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, rechazó las acusaciones contra la agremiación y las calificó de “estigmatizantes”, al tiempo que pidió que las decisiones comerciales y diplomáticas sean responsabilidad del Gobierno.
A nivel internacional, la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, advirtió que las aguas en torno a Gaza “no están bajo la legítima autoridad de Israel” y que una interceptación en esa zona podría constituir una violación del derecho internacional, según declaraciones recogidas por medios.
Las autoridades israelíes han señalado que la flotilla intentó ingresar a una zona considerada de riesgo y han defendido la operación alegando que los buques fueron interceptados y que los pasajeros están siendo procesados.
