En las últimas horas, se confirmó la destitución de la ciudadana italiana Camila Fabri, esposa de Alex Saab, quien se desempeñaba como viceministra para la Comunicación Internacional. La medida fue acompañada por la remoción del propio Saab de dos cargos administrativos que ocupaba bajo la administración de Nicolás Maduro, hoy bajo custodia de autoridades estadounidenses tras una intervención militar a inicios de año.
Estas decisiones administrativas parecen confirmar las tesis de investigaciones periodísticas que señalaban una distancia estratégica entre Rodríguez y el entorno de Saab. De acuerdo con informes del portal Armando.info, la salida de la pareja del círculo gubernamental se produce en un contexto de alta tensión judicial. El diario The New York Times ha reportado que Alex Saab fue detenido hace dos semanas en Caracas para ser interrogado por autoridades venezolanas, extremo confirmado por fuentes en Washington y la capital venezolana.
Alex Saab, quien fuera nombrado ministro tras recibir el perdón presidencial de la administración de Joe Biden en 2022, es considerado una pieza determinante en los procesos judiciales contra el exmandatario Maduro. Según los expedientes de la justicia norteamericana, Saab es señalado de participar en operaciones de lavado de activos por un valor cercano a los 350 millones de dólares.
El caso también genera repercusiones en Colombia. Analistas y directores de investigación internacional, como Gerardo Reyes, vinculan el ascenso político y económico de Saab con el apoyo histórico de figuras colombianas, entre ellas la fallecida exsenadora Piedad Córdoba y el actual candidato presidencial Abelardo de la Espriella. La evolución de la situación jurídica de Saab en las próximas semanas será fundamental para determinar el alcance de sus declaraciones sobre redes de financiamiento y logística que involucran a actores de ambos países.
