Este domingo, el gobierno de Estados Unidos interceptó un tercer buque petrolero en aguas internacionales frente a la costa de Venezuela, según confirmaron las agencias Reuters y Bloomberg, en un nuevo episodio que eleva la tensión diplomática entre ambos países.
De acuerdo con Bloomberg, la embarcación interceptada se denomina Bella 1, navega bajo bandera panameña y desde 2024 hacía parte de la lista de buques petroleros sancionados por Estados Unidos por presuntamente transportar crudo venezolano en violación de las restricciones impuestas por Washington.
Esta es la segunda confiscación registrada durante el fin de semana, luego de que el sábado las autoridades estadounidenses interceptaran otro barco petrolero. En respuesta, el gobierno de Venezuela calificó esa operación como un “robo”, un “secuestro” y un “acto de piratería”, denunciando una violación al derecho internacional.
Las intercepciones se producen en un contexto de creciente presión por parte de Washington, después de que el presidente Donald Trump anunciara un “bloqueo total y completo” contra el régimen venezolano, al que acusó de apropiación de activos, así como de vínculos con el terrorismo, el narcotráfico y la trata de personas, y lo designó como organización terrorista extranjera.
