La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación para determinar si funcionarios de la Embajada de Colombia en Nicaragua incurrieron en posibles responsabilidades disciplinarias o penales por su participación en una fiesta vallenata a la que asistió Carlos Ramón González, exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia y de la Dirección Nacional de Inteligencia, actualmente prófugo de la justicia colombiana.
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, confirmó que se evalúa si la conducta de los funcionarios pudo constituir un eventual favorecimiento, teniendo en cuenta que González cuenta con una circular roja de Interpol y es requerido por la justicia en el marco del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd.
Según explicó la fiscal, las embajadas son consideradas territorio nacional en el exterior, por lo que se analizará el alcance jurídico de los hechos y las eventuales consecuencias para los servidores públicos involucrados. Carlos Ramón González es señalado por la Fiscalía como presunto determinador en el caso Ungrd y se encuentra asilado en Nicaragua desde este año, con el respaldo del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Paralelamente, la Procuraduría General de la Nación también abrió una investigación y solicitó información a la Cancillería para esclarecer lo ocurrido. El procurador general, Gregorio Eljach, sostuvo que los funcionarios habrían debido informar a Interpol sobre la presencia del requerido por la justicia en el evento.
La polémica se originó tras conocerse que González asistió a la denominada “Noche Vallenata”, realizada en el Teatro Nacional de Nicaragua, una actividad cultural promovida por la Cancillería colombiana. El Gobierno nacional ha señalado que no solicitó asilo para el exfuncionario, aunque el propio presidente Gustavo Petro pidió su extradición a Nicaragua cuando se emitió la orden de captura en su contra.
