Este domingo, Michaela Benthaus, una ingeniera aeroespacial y de mecatrónica alemana, se convirtió en la primera persona usuaria de silla de ruedas en viajar al espacio exterior, tras completar un vuelo suborbital con la empresa Blue Origin, propiedad del empresario Jeff Bezos.
La misión, designada NS-37, despegó desde un sitio de lanzamiento en el oeste de Texas, Estados Unidos, y tuvo una duración aproximada de diez minutos, durante los cuales el módulo New Shepard superó la línea de Kármán, el límite reconocido internacionalmente entre la atmósfera terrestre y el espacio exterior, alcanzando una altitud cercana a 105 kilómetros antes de regresar a la Tierra.
Benthaus, de 33 años, quien usa silla de ruedas a causa de una lesión medular que sufrió en un accidente de ciclismo de montaña hace siete años, integró un equipo de seis tripulantes en la misión, que le permitió experimentar varios minutos de ingravidez y observar la curvatura del planeta desde el espacio.
Antes de este vuelo, Benthaus había participado en entrenamientos de simulación y vuelos parabólicos con el objetivo de familiarizarse con condiciones de microgravedad, y su participación en esta misión fue facilitada mediante ajustes menores al interior de la cápsula New Shepard que mejoraron la accesibilidad durante el ascenso y el retorno.
