El acceso a internet comenzó a restablecerse de manera parcial en Irán este domingo, luego de que las autoridades impusieran un bloqueo casi total de las comunicaciones en el contexto de una oleada de protestas populares y una intensa represión en distintas ciudades del país.
Datos de tráfico digital muestran actividad en algunos servicios en línea, entre ellos Google, lo que indica que el acceso ha sido reactivado bajo estrictos niveles de filtrado. Esta información coincide con reportes de usuarios que señalan una recuperación limitada de la conectividad en determinadas redes y aplicaciones.
El apagón masivo de internet y de otras formas de comunicación se inició el 8 de enero, cuando el gobierno suspendió la mayor parte del tráfico digital como respuesta a protestas sociales que se habían extendido desde finales de diciembre de 2025. Las manifestaciones comenzaron por el aumento del costo de la vida y posteriormente derivaron en expresiones de descontento más amplias contra el sistema político vigente desde la Revolución Islámica de 1979.
La reapertura parcial del servicio se produce en un contexto de profundas tensiones políticas y sociales. Organizaciones de derechos humanos y fuentes internacionales han reportado cientos de muertes y miles de detenciones durante las protestas, según la documentación recopilada en diversas regiones del país.
En paralelo a la restauración limitada de la conectividad, las autoridades iraníes emitieron una advertencia oficial de alto tono. El presidente Masoud Pezeshkian declaró que cualquier ataque contra el ayatolá Ali Khamenei, líder supremo de Irán, sería considerado “una guerra total contra la nación”, en un mensaje dirigido tanto a posibles amenazas externas como a escenarios de inestabilidad interna.
Hasta el momento, no se ha anunciado un calendario oficial para la normalización completa de las comunicaciones. Varios proveedores de servicios y plataformas digitales continúan inactivos o con acceso restringido, lo que mantiene impactos significativos en la vida cotidiana, así como en la actividad económica y social de la población.
Organizaciones defensoras de los derechos digitales y observadores internacionales han señalado que los cortes y la reactivación gradual del internet podrían formar parte de una estrategia más amplia de control de la información. Por su parte, el gobierno iraní ha sostenido que estas medidas responden a la necesidad de “restablecer la seguridad y el orden público”.
