Las fuerzas militares israelíes intensificaron en los últimos días sus operaciones terrestres y aéreas en la Franja de Gaza, provocando un nuevo desplazamiento masivo de civiles hacia el sur del enclave.
En medio del avance de las tropas, se escucharon expresiones de habitantes que pedían el fin de la violencia y reclamaban su derecho a vivir en libertad. Según organizaciones humanitarias, la población enfrenta graves dificultades para acceder a agua, alimentos y atención médica, en un contexto que describen como una catástrofe humanitaria.
La actual ofensiva fue lanzada el martes con el objetivo, según el gobierno israelí, de “eliminar” al movimiento islamista Hamás, cuyo ataque del 7 de octubre de 2023 en territorio israelí desencadenó el conflicto armado. Desde entonces, la guerra ha devastado gran parte de la infraestructura en Gaza y ha causado un número elevado de víctimas civiles.
Mientras tanto, agencias internacionales y organismos de derechos humanos reiteran sus llamados a garantizar la protección de la población civil y a permitir el ingreso seguro de ayuda humanitaria al enclave.
