El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó este martes como una “matanza” el operativo policial que dejó al menos 121 muertos en una acción contra la facción criminal Comando Vermelho en Río de Janeiro y pidió que se realizará una investigación independiente para esclarecer los hechos.
La operación, realizada a cabo el 28 de octubre en los complejos de favelas de Complexo do Alemão y Complexo da Penha de la zona norte de Río, fue descrita por el gobierno estatal como un éxito contra el crimen organizado. Sin embargo, Lula sostuvo que “la orden no era una matanza y hubo una matanza; hay que averiguar en qué circunstancias ocurrieron”.
La operación movilizó aproximadamente 2.500 agentes, helicópteros y tácticas de combate urbano, lo que generó múltiples críticas de organismos de derechos humanos y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que exigieron investigaciones “prontas y efectivas”.
Lula también anunció que su gobierno impulsará la participación de la Policía Federal de Brasil y forenses federales para esclarecer la operación y evaluar si hubo ejecuciones extrajudiciales
