El Ministerio de Comercio de Colombia publicó el borrador de decreto que establece aranceles del 50% a una nueva lista de productos provenientes de Ecuador, como medida de reciprocidad ante la política comercial adoptada por el país vecino. Esta disposición surge luego de que, el pasado primero de marzo, el gobierno de Ecuador elevara del 30% al 50% su denominada «tarifa de seguridad» para las exportaciones colombianas. Con este nuevo documento, la administración nacional suma productos como la sal, el azufre y artículos sanitarios de plástico a las 23 líneas que ya habían sido gravadas la semana anterior, entre las que se encuentran el plátano, el fríjol y el cacao.
La medida profundiza una crisis comercial que inició bajo los señalamientos del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, sobre una presunta inacción de Colombia en la vigilancia de la frontera común. A pesar de que las Fuerzas Militares colombianas presentaron informes de operatividad e incautaciones para desestimar dichas afirmaciones, y de que una comisión de alto nivel integrada por la Cancillería y el Ministerio de Defensa viajó a Quito para buscar una solución negociada, las mesas de trabajo finalizaron sin acuerdos.
Ante la persistencia de los gravámenes ecuatorianos, Colombia también elevó una denuncia ante la Comunidad Andina (CAN) por considerar que estas tasas vulneran los acuerdos de libre comercio regional.
El impacto de este pulso arancelario es significativo para la economía regional, dado que Ecuador mantiene una balanza comercial deficitaria con nuestro país. Según cifras del Banco Central del Ecuador, entre enero y noviembre de 2025, Colombia exportó más de 1.700 millones de dólares hacia ese mercado, duplicando los 808 millones que ingresaron desde el territorio ecuatoriano. Analistas económicos advierten que el incremento sostenido de estos aranceles mutuos podría alterar el flujo de mercancías en el paso fronterizo de Rumichaca y afectar los costos de insumos básicos para la industria en ambos países.
