Fotografía aérea donde se ven columnas de humo tras reacciones violentas por el abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) este domingo, en Puerto Vallarta (México). EFE/ Gerardo Santillán
México atraviesa una de las jornadas de mayor tensión en su historia reciente tras confirmarse la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder máximo del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El capo, por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares, falleció este domingo tras un operativo del Ejército Mexicano en el municipio de Tapalpa, Jalisco. La operación, fundamentada en inteligencia binacional, derivó en un enfrentamiento armado donde Oseguera resultó herido, falleciendo posteriormente durante su traslado aéreo hacia la capital del país.
La caída del máximo jerarca del cartel ha desatado una violenta ofensiva que afecta ya a 13 estados de la nación. En el estado de Jalisco, epicentro del grupo criminal, se reportan decenas de vehículos incinerados y bloqueos coordinados en las principales autopistas. La magnitud de la reacción armada ha provocado una parálisis civil total: las ciudades de Guadalajara y Zapopan registran calles desiertas y establecimientos comerciales cerrados por temor. Incluso, la red hospitalaria ha tenido que bloquear sus accesos ante amenazas de incursiones de hombres armados, mientras que las autoridades aeronáuticas han reportado la cancelación de múltiples vuelos debido a la falta de garantías de seguridad.
Esta situación de orden público ha impactado directamente a los ciudadanos colombianos. La Cancillería de Colombia, a través de su misión en Guadalajara, confirmó la suspensión indefinida de todos los servicios consulares. La medida busca proteger la integridad del personal diplomático y de los connacionales, a quienes se les ha instado a permanecer en autoconfinamiento hasta que el Gobierno mexicano retome el control territorial.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció la complejidad de la situación y el despliegue de represalias violentas. A través de un comunicado, la mandataria respaldó la actuación de las fuerzas federales y aseguró una coordinación absoluta con los gobiernos estatales para levantar los bloqueos y proteger a la población. El balance parcial del operativo incluye la captura de dos personas y la incautación de material de guerra de alto poder, como lanzacohetes y fusiles de precisión.
A esta hora, el occidente de México permanece en un estado de excepción de facto, con la fuerza pública intentando restablecer el flujo en la Troncal del Pacífico y las comunidades sumidas en la incertidumbre ante la posible reconfiguración del mando dentro de la estructura criminal más expansiva del continente.
