El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dio la orden para que las tropas israelíes lancen ataques inmediatos contra la Franja de Gaza, argumentando que Hamás había violado el acuerdo de alto el fuego respaldado por Estados Unidos. En un pronunciamiento oficial, señaló que Hamás habría realizado disparos contra fuerzas israelíes en Rafah y manipulaciones sobre la entrega de restos de rehenes.
Medios locales informan que explosiones siguieron al anuncio, con al menos dos muertos y cuatro heridos en bombardeos en zonas densamente pobladas al sur de Gaza. Hamás negó las acusaciones, calificó los ataques como una “violación del pacto” y advirtió que una escalada podría afectar los esfuerzos humanitarios y las operaciones de repatriación de restos.
La tregua, establecida el 10 de octubre, ya estaba bajo tensión por desacuerdos sobre la devolución y autenticidad de restos de rehenes. Israel acusa a Hamás de retrasos y manipulaciones; Hamás sostiene que las alegaciones son pretexto para reanudar los bombardeos. Organismos internacionales llaman a mantener la mediación y prevenir una ruptura total del cese al fuego.
