Este sábado 24 de enero, Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años que trabajaba en el Hospital de la Administración de Veteranos (VA) de Minneapolis, Minnesota, fue abatido por un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos durante una protesta contra las operaciones de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en esa ciudad, informaron medios internacionales y fuentes familiares.
Pretti, ciudadano estadounidense, participaba en una manifestación contra las redadas federales cuando fue impactado por disparos de las fuerzas federales en circunstancias que están bajo investigación. Imágenes registradas por transeúntes y verificadas por agencias internacionales muestran a Pretti con un teléfono móvil en la mano y sin portar un arma visible momentos antes de que varios agentes lo redujeran en el suelo y le dispararan.
La reacción política y social ha sido inmediata. Varios legisladores estadounidenses anunciaron que podrían votar en contra de un proyecto de ley de presupuesto la próxima semana, lo que aumenta la probabilidad de un cierre parcial del gobierno federal, debido a la falta de consenso sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El expresidente Barack Obama y su esposa Michelle Obama emitieron un comunicado calificando la muerte de Pretti como “una tragedia dolorosa” y un llamado de atención para los estadounidenses, señalando que los valores fundamentales del país están en riesgo
