Preocupado por conocer el avance de los proyectos de frigorífico para el departamento, anunciados hace varios meses, se encuentra el director el Comité de Ganaderos de Yopal, Daniel Salamaca.
El dirigente gremial en búsqueda de respuesta, ofició a la Asamblea Departamental, para que convoqué a una reunión con los industriales, que en su momento mostraron interés de invertir en estas iniciativas.
Recordó que se cuenta con la producción necesaria, para suplir la demanda de estas plantas de beneficio animal. “Casanare tiene 2 millones de cabezas de ganado, así como 2 millones y medio dedicadas a la producción ganadera».
Acotó que en materia de sacrifico la cuota que el departamento aporta al mercado nacional, oscila entre 260 a 300 mil cabezas al año. Ganados que en su mayoría son llevados a Bogotá, ciudad que se beneficia con el impuesto al degüello, dineros que perfectamente se podían quedarse en la región, si se contara con una planta de beneficio animal.
Aunque no señaló una cifra global que aporte dicho gravamen, sí comentó que el impuesto al degüello es de 28 mil pesos por cabeza de ganado. Haciendo un cálculo matemático, Casanare deja de recibir entre 7.280 y 8.400 millones de pesos al año.
En esta lista de desventajas, tanto para el departamento como para los ganaderos locales, se contabiliza el transporte de ganado en pie. Salamanca apuntó que llevar un viaje de ganado, conformado por un camión con 14 toros, vale 1 millón 400 mil pesos, mientras de movilizar carne en canal es mucho más económico.
Exportación
Acerca del tema de exportación, donde algunos incrédulos consideran que no es posible, debido a los altos estándares de calidad que exigen los mercados internacionales, el presidente ejecutivo del Comité Regional de Ganaderos de Yopal, subrayó que existen distintas clases de consumidores.
“Están los tipos A, B y C, hay para todos los gustos. Por ejemplo, China y Rusia no piden calidad, además, en Yopal contamos con un aeropuerto que está en capacidad de recibir cualquier tipo de operación, que sirva para llevar carne al exterior”, repuso el dirigente gremial.
De todas maneras, destacó que en Casanare ya hay núcleos de producción ganadera, que están a la altura para competir en los mercados más exigentes. Insistió en que exportar ganado en pie es un error, porque el impuesto de degüello se pierde.
En cuanto a los beneficios de un frigorífico reseñó la exportación de carne en canal; las ganancias adicionales con la venta de corte de carne fina. “Muchos compran esos cortes en Casanare y van a venderlos a un precio muy superior en Bogotá, se vuelven intermediarios”.
Lácteos
En materia lechera agregó que Casanare es potencia y así es reconocido en otras regiones. “Mucha gente viene migrando hacia el pie de monte, porque en el altiplano cundiboyacense una fanegada es muy costosa, mientras que en esta región una hectárea es mucho más económica”.
