Un incendio forestal consumió más de 20 hectáreas de vegetación en la vereda Guacharaca, municipio de Nunchía. La conflagración comenzó a la orilla del río Tocaría y, según campesinos del sector, habría sido provocada por una fogata mal apagada durante un paseo de olla.
Las llamas afectaron parte de la ronda protegida del afluente y se extendieron a dos predios.
La emergencia dejó pérdidas totales en la finca La Ilusión, propiedad de Rubén Abril y María Isabel Becerra, padres de dos menores de 4 y 15 años. Allí el fuego consumió árboles, cultivos, postes de las cercas que quedaron reducidas a cenizas y ocasionó daños parciales en la vivienda. El campesino dedicado también a la lechería, quedó sin alimento para sus vacas de ordeño.
También resultó afectada la finca de Celia Ramírez Pérez, donde se quemaron cercas, sembrados de plátano y yuca, árboles frutales y la unidad sanitaria de la vivienda.
