El Ejército Nacional y la Policía adelantaron una operación conjunta en zona rural del municipio de Orocué, Casanare, que permitió ubicar y destruir un laboratorio ilegal destinado al procesamiento de clorhidrato de cocaína, en un procedimiento orientado a debilitar las economías ilícitas y las estructuras del narcotráfico en la región.
La acción, ejecutada con apoyo de la Fiscalía General de la Nación y en el marco del Plan Estratégico Ayacucho Plus, se desarrolló tras labores de inteligencia y reconocimiento en terreno que permitieron localizar la infraestructura clandestina, compuesta por ocho estructuras utilizadas para la producción de estupefacientes.
Durante el procedimiento fueron destruidos 582 kilogramos de droga: 495 kilos de clorhidrato de cocaína, 80 kilos de base sólida y 7 kilos de la sustancia en estado desecado listos para su comercialización.
Las autoridades también incautaron 3.180 galones de insumos líquidos, entre ellos acetona, gasolina, ACPM y ácido clorhídrico, además de 960 kilogramos de precursores sólidos como carbón activado, soda cáustica, bisulfito y permanganato de potasio. Igualmente, fueron inutilizados equipos y herramientas industriales empleadas en la cadena de producción, incluidos generadores eléctricos, prensas hidráulicas, hornos microondas, empacadoras al vacío, secadoras, filtros y tanques plásticos.
Según el balance oficial, la afectación económica para la organización criminal supera los 36.000 millones de pesos, equivalentes a cerca de 9,8 millones de dólares, lo que representa un impacto directo en las finanzas de estructuras vinculadas al Clan del Golfo, particularmente la subestructura Gonzalo Oquendo Urrego.
El operativo fue presentado por las autoridades como uno de los golpes recientes más significativos contra el narcotráfico en Casanare, al reducir la capacidad logística y productiva de estas organizaciones en la Orinoquía y frenar la salida de drogas hacia mercados nacionales e internacionales.
