La Alcaldía de Yopal, en un trabajo conjunto con la Policía Nacional y la Fiscalía, puso en marcha una serie de inspecciones técnicas a establecimientos de comercio de materiales reciclables (chatarrerías). El objetivo de estas intervenciones, según confirmó el secretario de Gobierno municipal, Jorge Andrés Rodríguez, es cortar la cadena de comercialización de objetos hurtados que afecta la infraestructura pública y privada de la ciudad.
Durante los operativos, las autoridades detectaron en varios locales elementos de dudosa procedencia, tales como tapas de alcantarillado, puertas, ventanas y mobiliario urbano. Estos hallazgos han dado lugar al inicio de procesos judiciales por el delito de receptación, una figura legal que penaliza a quien adquiera, posea o comercialice bienes provenientes de un hurto. Rodríguez fue enfático al señalar que las sanciones y la judicialización recaerán sobre propietarios y empleados implicados, sin excepciones.
Desde la administración municipal se identificó un «círculo delictivo» en el que objetos sustraídos de viviendas o espacios públicos son vendidos rápidamente en estos puntos de acopio, incentivando la continuidad del robo. Por esta razón, el secretario anunció que la estrategia de control se extenderá en los próximos días a talleres de motocicletas y vehículos, con el fin de verificar la legalidad de las autopartes que se distribuyen en la capital.
La ofensiva busca desmantelar las redes que sostienen el mercado ilegal de metales y repuestos, por lo que se ha solicitado a la ciudadanía aportar información confidencial que permita identificar los centros de acopio donde se estarían recibiendo estos elementos.
