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La comunidad de Sirivana, en el corregimiento de Tacarimena, nuevamente se quedó sin servicio de agua potable tras la suspensión del suministro de energía eléctrica que permite el funcionamiento del acueducto local.
Ante la situación, habitantes de sectores como Palomas y Calceta se reunieron para analizar posibles acciones frente a lo que califican como falta de respuesta por parte de la administración municipal.
De acuerdo con líderes comunitarios, el recibo del servicio de energía estaría a nombre de la Alcaldía de Yopal, razón por la cual consideran que la deuda no debería ser asumida por la comunidad. En ese sentido, proponen que el sistema de acueducto sea entregado sin pasivos y que su operación quede en manos de la junta administradora local.
Asimismo, señalaron que el acueducto contaba inicialmente con paneles solares; sin embargo, su reparación tendría un costo superior a los 100 millones de pesos. Por ello, plantean la necesidad de establecer una tarifa diferencial que permita garantizar la sostenibilidad del servicio.
Entre tanto, aseguran que se adelantan gestiones para que el municipio asuma una deuda cercana a los 400 millones de pesos, relacionada con el funcionamiento del sistema.
Por ahora, la comunidad no descarta nuevas medidas de presión y advierte que el silencio de la administración municipal ha incrementado el inconformismo entre los habitantes, quienes exigen soluciones urgentes para restablecer el servicio de agua.
