La Contraloría General de la República solicitó formalmente al Ministerio de Defensa la entrega completa del expediente contractual vinculado a la compra de 17 aviones de combate Gripen E y F a la empresa sueca Saab, operación valorada en 16,5 billones de pesos , según informó el ente de control.
En la carta dirigida al ministro Pedro Sánchez, la Contraloría exige copia de la documentación de todas las etapas: desde la fase precontractual hasta la contratación formal, y también el contrato con la firma asesora que acompañó al Ministerio en la negociación. Además, pide que se incluyan los apoyos sobre las diferentes opciones consideradas antes de elegir el Gripen, como aviones franceses o estadounidenses, detallando las razones técnicas, legales y económicas que determinaron esa selección.
El plazo para entregar la información es breve: la Contraloría dio cinco días hábiles para que el Ministerio de Defensa remita toda la documentación solicitada.
Ante esta petición, el ministro Sánchez defendió la operación. Afirmó que el proceso fue “totalmente transparente”: dijo que participaron comités técnicos, económicos y jurídicos, y que se contrató una firma especializada en derecho para asesorar la negociación.
También explicó que el contrato de 16,5 billones no solo cubre los aviones, sino también simuladores, armamento, sensores, mantenimiento, entrenamiento de pilotos y equipos de soporte, y que el pago se realizará a lo largo de siete años, con ciertos períodos de gracia.
Este llamado de la Contraloría se produce en un contexto de alta polémica en torno a la compra: algunos sectores cuestionan el costo y la magnitud estratégica del acuerdo, mientras que otros recuerdan que la búsqueda incluyó alternativas como los F-16 o aviones franceses.
A su vez, se han planteado cuestionamientos internacionales. El exsecretario de Transparencia, Camilo Enciso, solicitó a la Unidad Anticorrupción de Suecia que abriera una investigación preliminar por posibles “ventajas indebidas” en la venta de los Gripen a Colombia.
El escrutinio llega en un momento clave: el contrato ya está firmado y la modernización de la flota aérea colombiana se considera estratégica para la defensa hacia las próximas décadas. Sin embargo, la exigencia documental por parte de la Contraloría podría arrojar luz sobre las decisiones detrás de una de las compras militares más costosas en la historia reciente del país.
