El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se dispone hoy a decidir si renueva el mandato de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, organismo que monitorea desde 2017 la implementación del Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP). La misión también verifica el cese al fuego con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Una novedad en este proceso es la aparición de críticas desde el representante de Estados Unidos, Michael Waltz, quien cuestionó la política de paz del actual gobierno colombiano y puso en duda su respaldo tradicional a la misión. Según informes, Waltz dijo que “las medidas del gobierno de Colombia siguen socavando las oportunidades de lograr una paz duradera”.
El voto requiere al menos nueve votos a favor y que ninguno de los cinco miembros permanentes del Consejo ejerza su derecho de veto para que la resolución tenga efecto. Esto otorga a potencias como EE. UU. un peso decisivo en el resultado.
La Misión de Verificación fue establecida para acompañar la implementación del Acuerdo de Paz, incluyendo la reforma rural, la reintegración de excombatientes y las garantías de seguridad para comunidades vulnerables.
Más de una década después de su creación, su renovación representa un respaldo internacional a ese proceso de paz, y al mismo tiempo un termómetro sobre el apoyo global al camino que ha emprendido Colombia.
