Los congresistas reelectos Wadith Manzur, del Partido Conservador, y Karen Manrique, representante de las curules de paz por Arauca, se entregaron ante las autoridades para cumplir con la orden de captura emitida por la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia. El representante Manzur se presentó en el Búnker de la Fiscalía en Bogotá, manifestando a través de sus redes sociales que acata la decisión judicial con serenidad y bajo la convicción de su inocencia. Por su parte, la congresista Manrique acudió a las instalaciones de la Sijín en el municipio de Tame, Arauca, según confirmó su equipo jurídico en declaraciones a medios nacionales.
Ambos legisladores, integrantes de la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes, son señalados por la Corte de haber incurrido presuntamente en el delito de cohecho impropio. La investigación apunta a que, supuestamente, habrían aceptado beneficios por parte de funcionarios del Ministerio de Hacienda a cambio de facilitar el trámite de proyectos de crédito público vinculados a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). En este expediente también se encuentran vinculados otros tres congresistas y un exparlamentario, en lo que la justicia describe como un esquema de intercambio de votos por cuotas de gestión contractual.
A pesar de la medida de aseguramiento, las defensas de ambos políticos sostienen que las actuaciones investigadas corresponden a la labor legítima de gestión de proyectos regionales amparada por la Ley Quinta. Andrés Garzón, abogado de Karen Manrique, aseguró que su defendida actuó dentro del marco legal, mientras que Manzur reiteró que siempre ha procedido conforme a la ley. Tras las diligencias de reseña y legalización de captura, se espera que la Corte Suprema defina el lugar de reclusión donde deberán permanecer mientras avanza el juicio que determinará su responsabilidad en este escándalo de corrupción administrativa.
