El expresidente Álvaro Uribe Vélez renunció formalmente al derecho de prescripción de su proceso penal por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal relacionados con la presunta manipulación de testigos. La decisión fue comunicada mediante una carta dirigida al Tribunal Superior de Bogotá.
¿Qué significa renunciar a la prescripción?
La prescripción es un mecanismo legal que pone un límite en el tiempo para que se culmine un proceso penal; si el tribunal no emite un fallo antes de esa fecha (en este caso, el 15 de octubre de 2025), el proceso se cierra automáticamente. Con su renuncia, Uribe descarta beneficiarse de ese vencimiento y permite que el proceso judicial continúe plenamente.
El Tribunal Superior de Bogotá ahora tendrá hasta octubre de 2027 para emitir una segunda decisión de fondo: confirmar, revocar o modificar la condena original. Para ello, la Sala Penal, conformada por tres magistrados (designados ad hoc por el Consejo Superior de la Judicatura), ha concentrado desde inicios de mes sus esfuerzos en revisar minuciosamente la sentencia de primera instancia, emitida el 28 de julio, que condenó a Uribe a 12 años de cárcel domiciliaria.
En su carta, Uribe expresó: “A pesar de que la ley me otorga un camino corto y sencillo para salir de este tortuoso proceso, no puedo aceptarlo… no puedo declinar el camino de la verdad.” Agregó que renunciar a la prescripción es un acto coherente con su trayectoria y un llamado a que la justicia actúe con serenidad y objetividad, sin prisas.
Reacciones políticas
- Para el senador Iván Cepeda, la renuncia a la prescripción es parte de una estrategia política para presionar al tribunal.
- Voces del Centro Democrático, como la senadora María Fernanda Cabal, calificaron la acción como un acto de valentía que reafirma la búsqueda de la verdad.
