El último reporte del IDEAM sobre incendios de cobertura vegetal revela que el riesgo de emergencias ambientales se ha intensificado en la región de la Orinoquía. Actualmente, el 32% del territorio se encuentra en alerta roja, lo que indica una probabilidad crítica de incendios forestales.
La situación es especialmente preocupante en el departamento de Casanare, donde 15 de sus 19 municipios están bajo máxima alerta: Villanueva, Sabanalarga, Tauramena, Monterrey, Recetor, Chámeza, Aguazul, Maní, Yopal, Orocué, Nunchía, San Luis de Palenque, Trinidad, Paz de Ariporo y Hato Corozal. En Vichada, la alerta roja cobija a las poblaciones de La Primavera y Puerto Carreño.
El informe detalla además otros niveles de riesgo en la región:
- Alerta Naranja (10% del territorio): Afecta a Paratebueno (Cundinamarca), Cumaribo (Vichada), y los municipios de Arauca y Cravo Norte (Arauca)
- Alerta Amarilla (9% del territorio): Se registran condiciones de riesgo moderado en Chámeza y Pore (Casanare), así como en Tame (Arauca).
Las autoridades ambientales han identificado que las quemas no controladas para la adecuación de suelos agrícolas son el principal detonante de los incendios de gran magnitud registrados recientemente. Ante esto, se ha confirmado que las administraciones municipales y la Policía iniciarán procesos sancionatorios contra los propietarios de los predios donde se originen estos focos de fuego.
Por el contrario, el reporte técnico señala que los riesgos hidrológicos y de deslizamiento se mantienen en niveles de normalidad en toda la zona, descartando amenazas por lluvias o movimientos de tierra por el momento.
