La Comisión Nacional de Disciplina Judicial inició formalmente una investigación contra los magistrados del Tribunal Superior de Bogotá que, en octubre pasado, decidieron absolver al expresidente Álvaro Uribe Vélez. El proceso, liderado por el magistrado Juan Carlos Granados, busca determinar si los togados Miguel Antonio Merchán y Alexandra Ossa incurrieron en una falta disciplinaria al no declararse impedidos para fallar.
La indagación surge tras una queja del veedor Inder Alonso Ramírez, quien sostiene que uno de los magistrados de la mayoría presentaba una inhabilidad que habría viciado la decisión. Según la denuncia, conocida por El Tiempo, de haberse apartado dicho magistrado, el resultado del fallo, que fue de dos votos contra uno, podría haber sido radicalmente distinto.
Cabe recordar que la magistrada María Leonor Oviedo, quien también es objeto de la revisión formal, salvó su voto en una exposición de 400 páginas, argumentando que sí existían pruebas suficientes para mantener la condena contra el exmandatario. Por ahora, la Comisión aclara que se trata de una etapa preliminar de recaudo de pruebas y no se han determinado responsabilidades individuales.
