La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) emitió un comunicado oficial en el que solicita a la Procuraduría General de la Nación aclarar el alcance y la vigencia de la suspensión provisional que pesa sobre Wilmar Mejía, jefe de inteligencia de la entidad. La petición surge tras cumplirse el plazo de tres meses de la medida cautelar impuesta el pasado 27 de noviembre de 2025, sin que hasta el momento el ente de control haya notificado si la sanción ha finalizado o si, por el contrario, ha sido objeto de una prórroga.
Según la DNI, la ausencia de una respuesta formal por parte de la Procuraduría impide establecer la situación jurídica actual del investigado y garantizar la estabilidad administrativa en un cargo de alta sensibilidad para la seguridad nacional. Cabe recordar que Wilmar Mejía, junto al general del Ejército Juan Miguel Huertas, fue apartado de su cargo luego de que investigaciones periodísticas y reportes de inteligencia sugirieran presuntos vínculos con las disidencias de las Farc, específicamente bajo el mando de alias «Calarcá».
El proceso disciplinario se basa en evidencias que incluyen chats y documentos que señalarían reuniones entre Mejía y cabecillas del Bloque Magdalena Medio en territorio venezolano. La suspensión original buscaba evitar que los implicados pudieran interferir en la recolección de pruebas o influir en los testigos del caso. Mientras la Procuraduría define el futuro administrativo de Mejía, tanto la Fiscalía General de la Nación como el Ejército mantienen abiertas investigaciones penales por estos mismos hechos, los cuales han generado un fuerte impacto en la opinión pública por la gravedad de las acusaciones contra la cúpula de inteligencia del Estado.
